El hilo amarillo del tiempo


Emocionarse cuando los ojos se llenan de aleluyas y mohos
se escurren a  regañadientes en el alma y arañan
con los sentidos afilados a las siete
de la mañana ha sido hoy la casa rosa
ejemplar entre los pinos de un bosque, maniatada
por nubes grises, sumida en una lengua
de consistencia húmeda
la casa rosa
ha despuntado el día.

A media mañana, el recuerdo de tu partida. Te fuiste
funesta
nadando en aire salado.

Por la tarde, vuelvo a ver la infusión
de imágenes copulando en cuatro pantallas
de vídeo: África y el hielo y el polvo y el agua, ¿lo recuerdas?,
lo vimos juntos, sentados en una banqueta del museo.

Por la noche, en el bar, un vino,
la soledad,
el recuerdo de tu aliento rosa.

Afuera llueve.
El vino se acaba.
Y yo no puedo volver a casa.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s